Hace dos años probamos la versión anterior y nos gustó por ser entonces uno de los monovolúmenes medios más deportivos, funcionales y confortables de su segmento ¿lo seguirá siendo?
- Línea Nagare
El nuevo Mazda5 muestra en su exterior el concepto Nagare - significa fluidez - el cual se vio por primera vez en el Salón de Los Ángeles 2006 cuando el fabricante de Hiroshima mostró un "concept car" que llevaba este mismo nombre. Diseñado por Laurens van den Acker, el creador buscaba "estudiar el lenguaje y las proporciones de la superficie", según palabras textuales suyas. El Nagare alternaba la luz y las sombras mostrando los que sería el futuro del diseño de la marca ¡Y aquí lo tenemos!
Mazda ofrece unas formas dinámicas alejadas de un diseño más conservador que puedan tener otros competidores. Como se viera en el concept, unas líneas onduladas destacan en el acabado lateral, recorriendo éste y uniendo de forma suave el frontal con la trasera. Todo en su exterior está interrelacionado y a pesar de lo elaborado de su estudio éste transmite sencillez.
Además de estas virtudes estéticas con este exótico pero no estridente diseño se busca reducir el consumo y las emisiones, objetivos que también consigue como veremos más adelante.
- Interior elaborado
Mazda es una marca un poco conservadora y ha seguido las pautas de la generación anterior en cuanto a la organización del salpicadero y de la zona trasera -incluyendo el ingenioso sistema Karakuri - pero ahora muestra unas líneas más atrevidas y fluidas. No nos engañemos, sigue con la tradición japonesa ya que es sobrio en cuanto colores -domina el negro - pero no ya en cuanto a formas.
La calidad de los materiales del interior es buena, muestra excelencia a pesar de estar realizado todo con plásticos duros. Todo está bien ensamblado y no se oyen ruidos parásitos. Únicamente los mandos de accionamiento de las puertas eléctricas y la pieza que enmarca los botones que accionan las ventanas muestran una terminación peor que el resto.
El puesto de conducción es muy bueno ya que dispone de un asiento que sujeta bien el cuerpo lateralmente y que tiene un correcto mullido además de una colocación perfecta del volante de cuero y pedales con respecto a él. Los mandos y la palanca de cambios, forrada en piel ésta última también, quedan bien dispuestos alrededor del conductor. Dentro de los mandos y botones destaca especialmente por su facilidad de uso el referido al control de crucero con su avisador de activación mediante cambio de color en el cuadro de relojes. Dicho cuadro es claro y contiene información precisa además de un discreto pero moderno diseño. Se hace raro que el intermitente no tenga temporizador o “de un toque”. No tiene indicador de temperatura del motor pero no hace falta porque una luz se encarga de informarnos cuándo está en su grado óptimo.
Del interior únicamente no nos ha convencido que los mandos de los elevalunas eléctricos y de la regulación de los retrovisores no estén iluminados ya que cuando no hay mucha la luz es difícil encontrarlos. Curiosamente el mando del elevalunas eléctrico del conductor sí que lo está y se acciona con una pulsación.
Otro detalle que no nos ha satisfecho es el cierre de seguridad. Para activarlo y desactivarlo accionamos un pequeño pestillo localizado al lado del asa de apertura de la puerta. Si esta activado al tirar del asa de apertura de la puerta debemos previamente accionarlo porque la puerta no se abrirá. En caso de emergencia sería mejor que al tirar de la manilla desbloquease el cierre en la misma operación. No es la única marca que usa este método pero en nuestra opinión es preferible un accionamiento más rápido.
La zona delantera contiene suficientes huecos, aunque no sobran, para que sus ocupantes dejen sus objetos personales.
Nos vamos atrás y vemos que este coche es más un 2 +2 + 2 que un 2 +3 +2. Los asientos de la segunda fila son unos fantásticos butacones pero el asiento central está diseñado para un niño. Si no se va a usar lo podemos plegar y nos quedará un pasillo que aumentará la sensación de espacio y comodidad. Los asientos de la tercera fila como ocurre con el resto de coches de este segmento - no hemos probado el nuevo Opel Zafira Tourer que ha aumentado su longitud considerablemente - servirán para desplazamientos cortos en el caso de ser ocupados por adultos.
A este sistema de plegado de asientos y almacenamiento Mazda lo llama Karakuri y destaca también por los 45 sitios para dejar objetos que el vehículo tiene en su interior.
Los pasajeros irán muy bien y los sentados en la zona trasera disfrutarán de las puertas correderas eléctricas que le dan un plus de comodidad.
- "Zoom Zoom" familiar
Arrancamos el motor y notamos una pequeña rumorosidad en frio que luego desaparecerá. Este propulsor está realizado por PSA/Ford y produce 115 CV. Puede mover razonablemente el conjunto pero se sentirá mejor alejado de aceleraciones desde baja velocidad -no es tampoco su cometido- ya que necesita ir por encima de 1.700 revoluciones para dar lo mejor de sí; por debajo de esta cifra apenas tiene fuerza. Aún con todo lo escrito antes, su funcionamiento es alegre gracias a las bien seleccionadas relaciones del cambio y a que deberemos ir hasta las 3.500 revoluciones para cambiar de marcha, esto se hará rápidamente ya que cuenta con un turbo para ello. En un uso "normal tirando a alegre" hemos obtenido un consumo de 6'0 litros lo que se acerca a los 5'2 litros que promete el fabricante y que se puede obtener sin mucha dificultad. Es notable la rebaja de consumo obtenida en cuatro años ya que un coche de esta categoría, propulsado por un diesel de 120 CV, solía obtener medias de 7'2 litros.
El Mazda 5 es un vehículo que el conductor controla y que siente como parte de él rápidamente. Cuenta con una buena visibilidad lo que aumenta la gratificante sensación de seguridad y dominio. El accionamiento de la palanca de la caja de cambios es el típico de Mazda -cortos y precisos- y seguramente es la mejor de su categoría. Ya en carretera la dirección sigue mostrando las bondades vistas en ciudad ya que es directa y transmite muy bien el agarre que tiene con el asfalto. No hemos probado todos sus competidores pero es, seguramente, el más "deportivo" de todos ellos. El Mazda 5 tiene una gran estabilidad en curva y la carrocería se inclina menos que en la versión que probamos hace unos años.
En cuanto al confort en marcha el Mazda 5 cuenta con una suspensión que filtra enormemente bien los baches cuidando así de sus ocupantes.
Con respecto a la insonorización podemos decir que está muy lograda. El ruido del motor a velocidades normales no se oye, como tampoco se nota el de rodadura, mientras que el aerodinámico se escucha un poquito debido a los retrovisores pero esto compensa con creces la gran visibilidad que dan a cambio.
- Una buena opción
El Mazda 5 1.6 CRDT Luxury destaca por el carácter rutero de su propulsor, su imagen atrayente, el sistema Karakuri, sus puertas eléctricas, un cuidado de los pasajeros similar al dado por los últimos competidores llegados al mercado y por una relación precio-calidad justa.